El mar Báltico no solo es un paisaje de horizontes fríos y aguas profundas: en sus olas se está escribiendo una nueva página de la ingeniería energética. El proyecto Windanker Offshore, desarrollado por Iberdrola y sus socios industriales en aguas alemanas, es uno de los hitos más relevantes de la eólica marina para 2025–2026, y ejemplifica cómo la ingeniería de precisión, la fabricación especializada y el acero estructural pueden transformar los recursos naturales en energía limpia y confiable.
1. Windanker: Un impulso renovable en el corazón del Báltico
Windanker es el tercer parque eólico marino que Iberdrola despliega en el mar Báltico, situado frente a Alemania, dando continuidad a los parques Wikinger y Baltic Eagle dentro de su “Baltic Hub”. Una vez terminado, tendrá una capacidad instalada de 315 MW, suficiente para abastecer alrededor de 315.000 hogares con energía renovable. Su puesta en marcha está prevista para el último trimestre de 2026.
Este proyecto no es solo una instalación energética: es un ejemplo de colaboración industrial, tecnológica y logística entre empresas europeas especializadas en el diseño, fabricación e instalación de estructuras offshore.



2. Fundaciones gigantes: monopilotes y transición hacia el offshore
Detrás de cada turbina eólica offshore hay un coloso de acero enterrado en el lecho marino. En Windanker, 21 monopilotes de hasta 84 m de longitud y más de 2 100 toneladas de peso son el cimiento de las futuras turbinas de nueva generación (~15 MW cada una).
Estos elementos estructurales, junto con las piezas de transición, se han fabricado gracias a la alianza industrial entre Navantia Seanergies y Windar Renovables, producidos en España y destinados al montaje offshore. Su fabricación ha supuesto miles de horas de trabajo especializado y una significativa actividad en talleres de metalurgia y estructuras pesadas.
La instalación de los monopilotes ha concluido recientemente, un hito que marca el inicio formal de la fase offshore del parque y que se ha llevado a cabo con grúas y embarcaciones de gran tonelaje en colaboración con empresas especializadas en montaje marino.

3. Ingeniería, detalle y precisión: clave para una plataforma de control offshore
Rinosteel desempeñó un papel fundamental en este punto del proyecto. Toda plataforma eólica marina – como la switchgear platform que acompaña a Windanker – requiere no solo estructuras robustas, sino también soluciones integrales que integren:
- Sistemas eléctricos de alta fiabilidad
- Cámaras y espacios técnicos para equipos de control
- Estructuras metálicas que soporten condiciones marinas extremas
- Accesos, pasarelas y cubiertas para mantenimiento seguro

Aunque la fabricación de este tipo de plataformas es una tarea especializada de ingeniería offshore, el proyecto Windanker pone en valor la cadena industrial del acero estructural, la planificación de fabricación y montajes complejos, y la coordinación de múltiples disciplinas. Para empresas expertas en calderería, fabricación y estructuras metálicas, este tipo de proyectos representan una oportunidad para aportar valor añadido, innovación y experiencia técnica a un sector en auge.
4. Un ecosistema que trasciende fronteras
Windanker no es un caso aislado: forma parte de un ecosistema industrial europeo que impulsa las energías renovables con un enfoque colaborativo. Empresas españolas como Navantia y Windar Renovables están consolidando su papel en el offshore global, exportando capacidad industrial, conocimiento técnico y metodologías de fabricación avanzadas a proyectos en Alemania, Reino Unido, Estados Unidos y más allá.
Este flujo de tecnologías y competencias no solo fortalece la energía verde, sino también la cadena de proveedores de acero estructural, calderería y servicios de ingeniería, que son esenciales para ejecutar proyectos que funcionan en uno de los ambientes más exigentes: el mar abierto.
5. Conclusión
El proyecto Windanker es una muestra clara de cómo la ingeniería del acero —desde las fundaciones gigantes hasta las estructuras técnicas de una plataforma— se convierte en un puente entre los recursos naturales y la transición energética. Cada pieza, cada cálculo, cada soldadura y cada plan de montaje es un paso más hacia un futuro en el que los océanos no solo transportan energía, sino que la generan de forma sostenible.
Para empresas como Rinosteel – especializadas en estructuras metálicas, calderería industrial y soluciones de fabricación compleja -proyectos como Windanker son una inspiración: un recordatorio de que el acero bien pensado, diseñado y ejecutado tiene un papel central en la construcción de un mundo energéticamente más limpio.

